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Anarquismo: paz y violencia

 

Simón Royo Hernández

 

El anarquismo es una ideología política cuyo ideal social es un estado de paz y tranquilidad basado en la propiedad en común en democracia asamblearia, sin gobiernos jerárquicos, donde prime la igualdad y la libertad, junto a la ayuda mutua, la autogestión, la autonomía y la autarquía. Se caracteriza asimismo por estar en contra de toda dominación y jerarquía, por tanto, en contra de Dios y del Estado, de los reyes y de las religiones dogmáticas.

Sin embargo, dado que la sociedad se ha conformado de formas no igualitarias, esclavistas, feudales o capitalistas, los anarquistas se dividen entre los que aceptan realizar acciones violentas para resistir oponiéndose de ese modo a la dominación y los que consideran que la violencia va en contra de sus propios ideales y la rechazan. Ambos buscan, por diferentes vías, formas de resistencia y realización de otras maneras de vivir, pensando que otro mundo menos violento es posible.

Los anarquistas se juntan para formar comunas y vivir en paz: asociaciones confederadas, libres, igualitarias y pacíficas, aunque admitan la auto-defensa:

Los anarquistas se oponen a la violencia, todo el mundo sabe eso. El objetivo del anarquismo es el de eliminar la violencia de las relaciones humanas” (Malatesta, 2015, 59).

La Anarquía es un estado del alma al tiempo que un estado de la sociedad y la cultura que se caracteriza esencialmente por ser un estado de Paz, puesto que el término griego an-arché, del cual procede el vocablo, remite a: sin principio, mando, fundamento, gobierno, imperio, jerarquía. La guerra como padre de todas las cosas queda excluida como principio rector del mundo, según el anarquismo. De ahí que históricamente se haya sido imaginado como estadio del buen salvaje en los albores de la humanidad o como estadio futuro de felicidad terrena en las utopías de todo signo político.

Entre los anarco-pacifistas se suele destacar a Henry David Thoreau y su desobediencia civil como medio o al también gran escritor León Tolstoi, quien fundirá los ideales anarquistas con las ideas de fraternidad cristianas más próximas a la mística y más alejadas del dogmatismo, promoviendo el anti-militarismo y la insumisión, junto a la educación, también, como medios para la instauración del anarquismo. Las huelgas y la deserción también han formado parte de los actos anarquistas que de manera pacífica han desafiado a la dominación capitalista y militarista. Y aunque la resistencia no-violenta fue eminentemente un medio empleado por Gandhi en la India para derrotar la dominación británica del país, ese método también ha sido también asimilado y utilizado por todos los anarquistas.

Como vivimos ahora en el estado Capitalista, cuya característica esencial es la guerra, la lucha por la existencia y la competencia económica, la aceleración constante es su resultado, pretendiendo tal sistema introducirnos completamente en un perpetuo movimiento de producción y consumo constantes. Al agobio de la búsqueda de trabajo y dinero para sobrevivir, sobreviene el tedio, si se alcanza un trabajo estable y repetitivo: el ser humano convertido en máquina de producción acaba agobiándose y enfermando.

La monotonía, las rutinas, adoptadas como remedio para conseguir tranquilidad, de pronto se vuelven tediosas. Eso nos hará cometer torpezas y estupideces si queremos romper ese sortilegio bajo el mandato capitalista del goce, equivalente al consumo. El ser humano concebido como animal de trabajo al que explotar se angustia cuando labora incesantemente y entra en melancolía si cae en una actividad repetitiva y sin sentido. El sistema capitalista, devenido biopolítico, ya modela fármacos y momentos programados de alivio para que el explotado aguante, mientras busca conseguir la administración completa de la existencia, la gobernanza de todo.

Puede percibirse bien la paradoja que entraña el dilema entre la aceleración o el reposo en el estado capitalista. Mientras que la tranquilidad puede llevar al tedio, la intranquilidad puede llevar a la angustia, luego parece que ni la actividad ni el reposo nos convienen. El corolario sería que, para evitar el tedio de la rutina y la calma o el agobio del ajetreo y la acción, no cabría más opción que la de no existir, pues parecería que solamente se vive en estado de reposo inercial o de movimiento acelerado.

Para romper ese círculo vicioso hay que salirse del sistema de la gravitación universal de la competencia y abandonar tal humanidad, esto es, dejar de ser un animal explotable en la mayor medida posible, incluso si eso se tuviese que hacer a costa de la indigencia.

Hay que separarse del horizonte de la sociedad de consumo y buscar el desasimiento de tal estado de cosas:

Relajación, desaceleración, solamente se consiguen mediante una operación de desasimiento, a través de un dejar ser y dejarse ser que raramente nos permitimos. La rapidez impide la concentración, no permite la escucha, resulta desfavorable a la atención” (Royo, 2019: 30).

Puesto que estamos ahora en un mundo que aún permite conformar libremente las identidades, hay entonces que escoger. Podemos decidir ser entonces anarcántropos, esto es, seres entre animal, humano y máquina, hibridados, que manifestemos, deseemos y pongamos en práctica el ser verdaderamente anarquista. Un ser que convive en paz y en ayuda mutua entre libres e iguales que autogestionan su ser individual y colectivo, como promueve el anarquismo ontológico contemporáneo en consonancia con el anarquismo pretérito y clásico.

Se trata entonces de no hacer nada si eso nos resulta mejor que hacer algo, de hacerlo si es con placer y satisfacción o de lo contrario, negarse o, simplemente, no hacer nada. Buscar en todo el placer epicúreo y la evitación del dolor, en ayuda mutua. Tratarse a uno mismo y a los demás como una comunidad que busca la eu-daimonia, esto es, que nuestras multitudes internas nos sean propicias y se encuentre uno en paz consigo mismo; tratar de realizar una confederación primaria del yo, para, al tiempo, confederarnos como colectivo con otros colectivos en la misma sintonía:

El problema de la potencia, obsesivo para los americanos, está hoy en su punto crucial. En cambio, de trabajar por la paz, tendríamos que empujar a los hombres a relajarse, a dejar de trabajar; a tomárselo con calma, a soñar y a ociar, a perder el tiempo” (Thoreau, 1980: 7).

Pero aquí surge otro problema. ¿Quiénes están en sintonía? ¿Dónde encontrar anarquistas si incluso entre las organizaciones que se dicen ácratas surge la ambición del poder, los conflictos y las agresiones? Quizá no se pueda encontrar paz ni irradiar paz si no se la encuentra primero en uno mismo. Así, el ponerse en paz con uno mismo, dejarse ser en paz y no hacerse la guerra, parece un requisito primordial para la Anarquía, simultáneo con el de estar en paz y con todo en común con los demás:

Si los anarquistas son incapaces de reunirse y llegar a acuerdos unos con otros sin tener que acudir a alguna autoridad, eso quiere decir que aún están lejos de ser anarquistas y que, antes de pensar en establecer la anarquía en el mundo, debiesen dedicar algún pensamiento a prepararse para vivir anárquicamente” (Malatesta, 1897: II).

La historia del anarquismo es la historia de la preparación para un mundo en anarquía basado en el conjunto de rechazos a ser regidos por una autoridad y dominados por un gobernante, propedéutica tendente a la creación de un espacio de convivencia libre, igualitario y pacífico.

Aunque Kropotkin no negase el componente darwinista de lucha por la supervivencia entre los seres vivos como parte de la zoología y por tanto de la humanidad, postuló su concepto de la ayuda mutua entre los seres vivos como mayormente determinante, por lo que, dado este concepto y premisa, tienen sus ideas al respecto un lugar destacado entre los anarquistas que destacan antes los medios pacíficos a los violentos para transformar el mundo y hacerlo más justo. Como naturalista ruso, Kropotkin, pondrá numerosos ejemplos de ayuda y cuidados entre los animales para contrarrestar la visión belicista de la naturaleza que predicó el darwinismo inglés. Ni en los animales ni en el hombre hay tan sólo un instinto violento, sino que hay, al mismo tiempo, la misma cantidad, o quizás hasta más, de apoyo mutuo, de ayuda mutua y de defensa mutua, entre animales pertenecientes a la misma especie o a la misma sociedad.

Baste un ejemplo paradigmático entre los muchos que nos ofrece:

Debo hacer, respecto a las marmotas, la misma acotación que hice cuando hablaba de las abejas. Han conservado sus instintos agresivos, y esos instintos reaparecen en cautiverio. Pero en sus grandes asociaciones, de cara a la libre naturaleza, los instintos insociables no tienen oportunidad de desarrollarse, y el resultado general es la paz y la armonía” (Kropotkin, 2009, 63).

Según el anarco-pacifismo la naturaleza no es depredadora sino placentaria, lo cual, une tal anarquismo con un anarco-ecologismo que vislumbra en la integración armoniosa y pacífica con el ecosistema la vía pacífica para contrarrestar el ecocidio generado por el capitalismo en términos de contaminación del planeta, explotación de especies y tierras, deforestación y cambio climático.

Otro de los más importantes pensadores anarquistas, Proudhon, en su controvertida obra, La guerra y la paz, sugiere que las asociaciones humanas se crearon para solucionar los conflictos, de modo que la guerra sería tan necesaria como la paz:

La guerra y la paz, que el vulgo se imagina como dos estados de cosas excluyentes, son las condiciones alternativas de la vida de los pueblos” (Proudhon, 1869: 44).

Desde el siglo XIX los planteamientos de Thoreau, Tolstoi, Kropotkin o Proudhon, han sido objeto de múltiples discusiones y comentarios dentro y fuera del anarquismo. Precisamente el debate contemporáneo entre quienes defienden el altruismo y quienes defienden el egoísmo, resulta heredero del planteamiento anarquista en tanto en cuanto hace más énfasis en la ayuda mutua y la paz que en la lucha y la competición; y resulta heredero de los planteamientos capitalistas en la medida en que se hace más énfasis en el egoísmo y la guerra.

También a partir del arte, como en las novelas de Tolstoi, se ha defendido la paz sobre la guerra, el altruismo sobre el egoísmo, la ayuda mutua sobre la competencia, identificándose el estado de anarquía con el de paz, interior y exterior:

Sobre él no había más que el cielo, un cielo alto, no límpido, pero infinitamente alto, sobre el cual se deslizaban unas nubes grises. “Qué paz, qué calma, qué serenidad; todo es distinto de cómo era a hace un momento, cuando yo corría -pensó el príncipe Andréi; cuando corríamos, gritábamos y combatíamos” (Tolstoi, 2008: 253).

Para el anarquismo en su conjunto la violencia engendra violencia y aunque en las vertientes beligerantes se acepta la violencia entendida como defensa propia, ninguna vertiente anarquista es agresiva ni conquistadora, al estar ausente de sus postulados: la jerarquía, el gobierno de unos hombres por otros o la dominación.

El anarquista solamente pretende vivir en Paz y armonía, consigo mismo y con los demás anarquistas, ya que concibe la libertad como: ser, y dejar ser, en paz.

Por tanto, debemos separarnos radicalmente del nihilismo, del llamado anarquismo de los nihilistas, que, exhortando a la violencia individual, han profanado los ideales del anarquismo y han generado ese terror que sus acciones violentas han provocado, mancillando el nombre del anarquismo y provocando que en la mente de los seres humanos se asocie el anarquismo con el desorden, la violencia, el terrorismo y la maldad. Como prueba de ese supuesto anarquismo que repudiamos citamos a continuación un texto que circula de manera clandestina por las Redes Sociales y que muestra que la ignominiosa costumbre de difamar la anarquía sigue vigente:

Lobo solitario anarquista. Anonymous.

«Deben ser asesinadas ante todo aquellas personas que sean especialmente dañinas para la organización revolucionaria, con una muerte tan súbita y violenta que provoque el mayor temor al gobierno» (Serguéi Necháyev Catecismo del revolucionario, §16).

«Clasificamos habitualmente los Estados según la forma en que el ‘poder supremo’ está distribuido: si pertenece a uno sólo es una monarquía; si pertenece a todos, una democracia, etc. Este poder supremo, ¿contra quién se ejerce? Contra el individuo y su voluntad de individuo. El poder del Estado emplea la ‘fuerza’, el individuo no debe hacerlo. En manos del Estado la fuerza se llama ‘derecho’, en manos del individuo recibirá el nombre de crimen. Crimen significa el empleo de la fuerza por el individuo; sólo por el crimen puede el individuo destruir el poder del Estado, cuando considera que está por encima del Estado y no el Estado por encima de él» (Max Stirner El único y su propiedad).

Quien te vende la seguridad es quien ha puesto las condiciones para que vivas bajo un terror normalizado, disfrazado de democracia, bajo el gobierno vigente entendido como alianza entre el Capitalismo y el Estado, sus máximos representantes son los causantes de tu malestar y el de todo el pueblo.

Por tanto, al igual que la mayoría:

Has sido, vigilado, inspeccionado, espiado, dirigido, legislado, reglamentado, acorralado, adoctrinado, predicado, controlado, censurado, mandado, por seres que no tienen ni título, ni ciencia, ni virtud. Has sido, anotado, registrado, cotizado, tasado, timbrado, encuestado, catalogado, autorizado, amonestado, impedido, reformado, rectificado, corregido.

Has sido también, explotado, monopolizado, extorsionado, presionado, mistificado, robado; luego, a la menor queja, a la primera palabra de queja, has sido reprimido, multado, vilipendiado, vejado, perseguido, hostigado, aturdido, desarmado, garroteado, encarcelado, fusilado, ametrallado, juzgado, condenado, deportado, sacrificado, vendido, traicionado, engañado, ultrajado, deshonrado.

Y como la mayoría, has sido anestesiado, adormilado, narcotizado, explotado, dominado y reprimido.

Hasta ahora tus respuestas fueron o bien hacerte daño a ti mismo o hacérselo a los que te rodean en un modo sin sentido, como desfogue de la tensión y del dolor, como catarsis del sufrimiento, o bien respondiste con participar en mítines y organizaciones políticas, con quienes, por medios pacíficos, no habéis logrado nada. Todo sigue igual.

¿Vas a hacer tú algo decisivo y con sentido al respecto o seguirás manifestándote en tu tiempo libre de explotación y dominio, con otros, llevando algunas pancartas que declaren deseas el fin de esta ignominia?

Si vas a hacer algo decisivo y radical al respecto, violento e irreversible, es posible que te conviertas en un lobo solitario anarquista.

También puede que hayas vivido una existencia tranquila, sin demasiados sometimientos, ni altibajos, pero tengas el diablo de la anarquía en el cuerpo y al anarquismo en la conciencia, entonces, también puede que reacciones, pases al acto, pasar a la acción, convertirte en lobo solitario y dejar de tener identidad.

¡Los has hecho! ¡Has tomado la decisión! ¡Bien!

Ya no eres entonces blanco, ni negro, no eres homosexual ni heterosexual, no eres musulmán ni cristiano, no eres socialdemócrata ni liberal, como eres anarquista, no eres nadie y eres todos. La pulsión anarquista actúa en tu ser múltiple confederando tu singularidad plural en una dirección liberadora.

Has saltado de tal modo que eres ahora el único que no actúa por venganza de un colectivo oprimido, eres el único que no actúa por resentimiento, devenido lobo, ya solamente vives y actúas por el bien de todos y no pararás mientras el más ínfimo de los seres esté vejado y sometido.

La diferencia entre el lobo solitario anarquista y el lobo solitario de extrema derecha, u otros, está en la causa y el objetivo.

La causa del lobo solitario anarquista es la anarquía, sus objetivos son los saqueadores, mientras que los lobos solitarios de extrema derecha tienen por causa el nazismo y por objetivos a los pobres, los negros, los homosexuales, los comunistas, etc., otros lobos enajenados tienen por objetivo a cantantes o presentadores de televisión. Los yihadistas islámicos tienen por objetivo al Occidente que mata a sus familias y pueblos, pero solamente defienden lo suyo y su aberrante religión, no a toda la humanidad, actúan como lo hacen los otros semitas, sus diamétricos opuestos, los judíos sionistas que ejecutan el genocidio palestino y asesinatos selectivos por todo el mundo.

La ultraderecha, esos, se nutren de la frustración, el odio y la venganza, focalizan su ira no sobre los responsables de que las cosas les vayan mal a todos, sino sobre los que son más vulnerables que ellos, mayormente sometidos y vejados, aquellos a quienes les va peor.

Algunos en USA atacan a su gobierno federal, pero lo hacen en nombre del supremacismo blanco y lo que pretenden ser más fascistas que aquellos a los que están atacando.

Solamente el lobo solitario anarquista tiene una causa justa y unos objetivos realmente responsables y no actúa por venganza, ni odio, tampoco en beneficio propio o de unos pocos, sino para expandir la libertad y la igualdad de todos y favorecer así al anarquismo.

Lobo solitario anarquista has tomado tu decisión y ya no hay vuelta atrás. Recuperas así la fuerza que te habían arrebatado.

Si, te rompieron, te humillaron, te quebraron. Lo que llaman tus errores, culpas, crímenes o faltas, no han sido sino mecanismos de defensa. Te trituraron, porque el sistema capitalista se ha ocupado bien de ti y de la mayoría de entre todos los demás.

La diferencia está en que tú vas a hacer algo, algo decisivo al respecto.

Ahora ya sabes que los discursos no valen de nada, que las palabras son vano consuelo, que tienen una potencia extremadamente mermada en la era digital, que, de manera desigual, luchan contra el Leviatán, contra el Estado capitalista, contra ese que fagocita todo discurso y rentabiliza toda acción pacifica a su favor.

Tu decisión de morir por la causa te redime.

Todas tus faltas, si las hubiese, quedan anuladas. Ahora pasas a transformarte en un nuevo ser múltiple, que, en el anonimato, gana fuerza y recupera la potencia que te había sido expropiada.

Ya estás muerto, has aprendido a morir para renacer como lobo. Eres un ser de manada, pero que, al no poder contactar con los suyos, tendrá que permanecer solitario e invisible, anónimo e inencontrable.

Aprender a vivir y morir supone estar en el instante y no aceptar ya ninguna auctoritas, desprenderse de los deberes y las obligaciones impuestas desde el exterior o desde el interior. Liberado, te tornas libertador.

Fuera entonces de toda dominación, libre de ataduras morales, ya no temes la muerte o la tortura. Por fin quedas libre para actuar y, en ese ámbito, eres soberano, aunque en los demás, en esos, tendrás que fingir ser un borrego, ser como los demás.

Ya eres especial, pues eres una sombra, un fantasma y ya nadie podrá contigo. Te has situado en el afuera del sistema y si lo haces bien, no podrán contigo ni podrán tocarte.

Tu objetivo es matar, matar a los defensores y sustentadores del Leviatán, a los saqueadores. Eso solamente lo sabes tú.

Solamente la violencia de miles de lobos solitarios podrá derribar el sistema de opresión global sin fisuras que los saqueadores han instituido. Las manifestaciones, los discursos, incluso las rebeliones y revoluciones violentas, necesitan de tu ayuda o no podrán nunca triunfar.

Ante todo, borra tus huellas, ninguna huella digital, ninguna pista, a nadie le cuentes que has renacido, que ya no eres débil ni estás triste, sino que cada vez eres más fuerte y osado. Puede que algunos se extrañen por tu cambio, por tu paso firme, por tu mirada serena y altiva, por tu fuerza y tu potencia, que tendrás que ocultar, hábilmente, en numerosas ocasiones, para no ser descubierto y no levantar sospechas.

Nadie lo sabe, ni tu familia, ni tus allegados, ni tus pocos amigos, ni tus novias, nadie, solamente tú y la multitud que te habita sois conocedores de que ya eres un lobo solitario anarquista.

Prepárate, defiéndete, ya no solo resistas, sino que has de pasar a la ofensiva. El objetivo no es sino defensa propia, porque para un anarquista es ésta una defensa activa, un pasaje al acto y no aquel generalizado hacerse daño a uno mismo para evitar hacérselo a los demás que te sumió en la debilidad, la depresión, la angustia y el malestar.

Los saqueadores mayores, presidentes de gobierno, directivos de las grandes empresas, banqueros, reyes, militares y policías de alto rango, bien sabes que esos objetivos son los más difíciles y que elegir uno de ellos requerirá una enorme paciencia e incluso años de planificación.

Están siempre rodeados de cerdos, de policías y cuerpos de seguridad, pero veremos que no son inaccesibles, no son intocables, alguien dispuesto a morir puede acercarse a ellos y matarlos antes de caer, aunque el mayor logro sería poder acabar con alguno de ellos y salir impune, solo desear salir ileso para poder seguir con la matanza.

Quizá fuiste un criminal, quizá no, puede que hayas pasado por la cárcel, que hayas robado, traficado, destrozado a alguien a golpes por el mero hecho de que te llamó “cara de tonto”, puede que te hayan pillado alguna vez, o puede que nunca hayas roto un plato.

Lo cierto es que has de saber en cualquier caso que solamente los crímenes resueltos salen a la luz y que es mentira que siempre pillan a los criminales, la mayoría de las veces se sale impune y solamente pillan a unos pocos, pero están interesado en que creas que son inexpugnables y realizan sin cesar películas donde matan y encarcelan a los que ellos llaman los malos, que nunca ganan.

Como los mayores criminales son ellos mismos, los saqueadores y su séquito de cerdos, aquellos a los que encierran son quienes responden de manera desesperada a lo opresión a la que se nos somete a todos.

El lobo solitario anarquista los va a matar, acabará con ellos como renacido, pues ya no es un criminal, porque el que llaman criminal tiene por causa su lucro o supervivencia, y, aunque le queda valentía para enfrentarse, actúa por desesperación o por beneficio propio, mientras que el lobo anarquista tiene por causa la libertad en general, la libertad de todos, la anarquía.

Cierto que en el anarquismo hay pacifistas y sindicatos que actúan mediante protestas y manifestaciones sin alterar el orden público. El anarquismo del lobo solitario es el violento, el que va a destruir y matar, porque el otro es demasiado débil por sí solo para hacer ninguna mella en el Leviatán. Los otros anarquismos le son afines, pero al lobo solitario le parecen con toda razón insuficientes, mermados y debilitados hasta lo famélico, impotentes e inoperantes.

Eres un asesino, lobo, pero no un criminal. Eres un luchador por la libertad. Tienes las virtudes de un Ronin, la tenacidad de un hashshashin. Una vez que liberes la tierra de saqueadores y cerdos la buena comuna que surgirá de las cenizas del Leviatán tendrá que decidir en su asamblea si te condecora o te expulsa. Verla nacer será todo tu premio, aunque por violento te hayas autoexcluido de esa buena vida futura que propiciaste.

No temerás la expulsión futura del mundo nuevo y bueno que has ayudado a crear porque ya habrás estado muerto y ya habrás vivido en el desierto durante mucho tiempo. Tampoco temerás la integración en una comunidad donde ya no sea necesaria la violencia, a la que te costará adaptarte.

Eres ateo, ni Dios ni Amo tienes, ningún paraíso futuro te está a ti prometido, lo fabricarás para los demás matando y tu generosidad no necesitará ninguna recompensa. Lo haces porque puedes y porque es justo, para ser libre y que lo sean todos los demás. No hay mayor recompensa que la belleza de matar y morir por esa causa.

Más allá del matar y morir al que tienes que estar dispuesto, de lo que se trata es, sin embargo, de un vivir.

El modo de vivir del lobo solitario le llena de fuerza, tener que contenerse para no revelar a nadie que es un lobo y ya no una persona, crea un núcleo de energía que cada vez alcanza un mayor potencial y se incrementa sin cesar.

Nada por los móviles, internet, redes sociales, repetimos, ningún rastro, la tecnología les pertenece, con sus algoritmos controlan a la población, la vigilan y la disciplinan. Tus medios son prehistóricos, paleolíticos, pertenecen al tiempo en el cual hubo comunas igualitarias nómadas, anteriores al saqueo, lo salvaje, indómito y bárbaro es tu fuente y es tu espacio.

El anarquismo violento ha usado armas de fuego y bombas en el pasado, todo eso deja hoy rastro y habría que evitarlo, si tienes que matar, utiliza un instrumento común, algo que no pueda tipificarse ni perseguirse como un arma, porque se puede matar con un paraguas, con un bolígrafo o con una sartén, si se saben usar como armas. Las que antiguamente llamaron brujas usaron venenos para quitar de encima a los maltratadores de sus hermanas.

Tendrás que entrenar en artes marciales mixtas y te llevará al menos cinco años dominar la lucha cuerpo a cuerpo y tendrás usar los instrumentos como armas entrenando de manera autodidacta o camuflado en centros de formación de represores.

Desde luego puedes ser un lobo solitario tradicional, aprender a fabricar bombas o hacerte con un arma de fuego, una ballesta, un cuchillo, pero las armas son más fáciles de detectar para los cerdos y tu misión puede verse mayormente comprometida.

Si quieres ser invisible tendrás que llevar armas invisibles y variar las tácticas, para no ser predecible.

Volvamos sobre los objetivos. Anteriormente ya hemos señalado que los más grandes son más difíciles, de modo que, si no quieres ir a por caza mayor para empezar, lo que requiere años de planificación y entrenamiento, puedes ir a por caza menor y comenzar por el lema de Bakunin: la destrucción también es creación.

Surge la siguiente pregunta: ¿Qué destruir? Desde luego quieres destruir el sistema capitalista, el Estado, los bancos, la industria armamentística, pero esos objetivos pasan por sus representantes, llenos de cerdos de escolta y medidas de seguridad. Puedes entonces destruir sus bienes, que son bienes robados, restituirlos al fuego.

El capitalismo ha organizado las cosas de tal modo que si destruyes algo no solamente no le dañas, sino que le fortaleces. Las guerras entre Estados, las guerras de los Estados contra los pueblos sin Estado y el continuo saqueo militar de los países así empobrecidos y esquilmados lo demuestran, su destrucción generalizada les genera beneficios. Quémales entonces las cosas que no puedan o les sean muy difíciles de reconstruir.

Empezaste pinchando las cuatro ruedas a los coches de lujo, vehículos de ricos, de saqueadores, perjudicando y ralentizando de ese modo a sus propietarios, te hiciste un collar de estrellas, pero su reparación saldrá del sudor de los trabajadores que esos pijos explotan.

Ese bucle favorece el negocio: compraventa de ruedas equivale al caucho expropiado a lejanas comunidades indígenas colonizadas. Pero con ello has podido impedir un negocio mayor, has interrumpido el flujo acelerado del capitalista, pero no ya el del Capital.

Cada segundo que detenemos al saqueador es un segundo de libertad que ganamos para la causa, ganaríamos más tiempo aún con su muerte, la muerte del rico, del pijo, del CEO, del político, le sustituirán por otro, claro, pero cuando vean que muere igualmente, cada vez menos querrán ocupar su puesto y tener que vivir rodeados de guardaespaldas como el Papa o el presidente de los USA. ¡Magnicidio permanente! Siendo ya un presidente un imbécil, cada vez será sustituido por uno más imbécil, hasta llegar a la estupidez personificada que se denotará en su rostro.

En el destruir hay que ir a por los bienes privados de los más ricos y los más cabrones, no a por los públicos, pues los lobos solamente jodemos a los trabajadores si quemamos un autobús urbano y público, al día siguiente los trabajadores tendrán que hacinarse en un autobús de menos.

El conocimiento es poder, dicen, pero ellos lo tienen también expropiado. Sin embargo, lo podemos liberar si lo usamos en su contra, lo cual, ya requiere estudio, paciencia, planificación y reflexión.

El lobo solitario es un hombre nuevo, ha redimido sus faltas pretéritas, pero toda la experiencia en cualquier área que haya podido alcanzar a fin de sabotear o destruir al Leviatán le pueden ser de utilidad en su nueva vida.

¿Has sido traficante? Fentanilo a pijos y ricachones, no al pueblo. ¿Has trabajado de electricista? Sin luz se van a quedar los saqueadores. ¿Tienes conocimientos de programación? Sus ordenadores van a dejar de funcionar, quizá hasta logres borrar las deudas de muchos.

El capítulo destruir tiene infinidad de variables, aunque todas ellas dejan rastro y son perseguibles, depende de lo cuidados en la acción que no sea descubierta.

Nada de huellas físicas ni digitales. Destruir bienes, sabotear instalaciones, solamente detiene, ralentiza, frena, un poco, a la máquina de dominación. Ese destruir son pequeñas acciones que pueden servir como entrenamiento para las de mayor envergadura.

Matar es la acción por excelencia del lobo solitario.

Ha elegido bien un objetivo y es capaz de dedicar la vida entera a conseguir ejecutarlo.

La revuelta multitudinaria ciega y destructiva te agrada, lobo solitario, pero eres demasiado inteligente como para no saber que tus objetivos tienen que ser elegidos cuidadosamente para ser efectivos y tener resultados.

Estudio, estudio, estudio, anonimato, anonimato, anonimato, estudiar al objetivo, te familiarizas con su entorno, estudias sus recorridos, estudias el terreno, cada rastreo requiere anonimato, embozamiento, capucha y mascarilla, por ejemplo, saber eludir las cámaras, no llevar móvil que pueda ser geolocalizado para saber tu ubicación.

Ahora eres un cazador y el objetivo es tu presa.

Fundamental es saber estar al acecho, ser invisible, no hacer ruido. Siendo imposible no dejar ningún rastro procurar borrarlos y minimizarlo al máximo, porque en este tipo de caza, una vez que se ha cobrado la pieza, el cazador pasa a ser la presa de los cerdos que usarán su fino olfato para darle caza a su vez.

Pero no te creas las películas, estadounidenses en la mayoría, destinadas a hacer creer a la población que sus sofisticados medios de caza no dejan escapar a nadie, al tiempo que infunden terror y miedo a la población dando la falsa imagen de que son los cerdos los protectores de la manada global explotada a la que llaman pueblo y ciudadanos. Los pastores del rebaño y sus perros mastines.

El proceso de este tipo de cacería consiste en: planificación, ejecución y desaparición.

Inteligencia, paciencia, sigilo, entrega y perfección son necesarias para acometer la acción de caza de saqueadores. Después, te desvaneces como el humo.

Desde luego ha habido muchos anarquistas valientes que no han tenido ni cuidado ni paciencia, han robado bancos, matado reyes, quemado edificios, pero por ello han sufrido torturas, han sido encarcelados, fusilados, ahorcados.

Pertenecen a esos grupos de conspiradores, a quienes respiran juntos el aire de la libertad que genera la violencia contra la opresión, pero su debilidad está en el grupo, pillado uno de ellos y torturado acabará por delatar a los demás, por mucha que sea su resistencia.

Lobo solitario anarquista, tienes la ventaja de la autonomía, la autosuficiencia y tendrás que saber soportar la soledad. Al no pertenecer a ningún grupo nadie puede delatarte.

Puede ser que los cerdos te consideren un grupo en caso de detectarte, se equivocarán, pero estarán en lo cierto, porque como lobo solitario anarquista eres uno y múltiple, has formado entorno a ti un universo, una confederación de yoes en asamblea permanente que no permiten que ningún ego se torne hegemónico y abandone la causa.

La causa anarquista es lo esencial, es lo que le da la razón de ser a la Comuna de un múltiple lobo anarquista dispuesto para la acción: propagación de la libertad, la igualdad y la justicia mediante la eliminación violento-defensiva de sus obstáculos, de los verdaderamente violentos opresores y explotadores.

Como eres múltiple, legión, sabes disfrazarte, puede que incluso hayas tomado clases de teatro y maquillaje para saber adoptar diversas apariencias y múltiples rostros, evitando así las máquinas de reconocimiento facial que usan los cerdos.

Como lobo solitario has de ser un individuo que realiza acciones violentas sin el apoyo ni directrices de un grupo u organización y sin la influencia de un líder, así los llamados servicios de inteligencia, que son tontos, no podrán localizarte en su persecución preventiva contra las acciones violentas en contra de su tiranía.

Ejemplos de lobos solitarios anarquistas y de lobos no solitarios te preceden, desde Simón Radowitzky a Theodore Kaczynski alias Unabomber o Marius Jacob Mason.

Inspirarte puedes también en Luigi Mangione, aunque no se le califique de anarquista y tantos otros.

Puedes aprender de sus procedimientos y de los fallos que llevaron a sus capturas, pero infórmate, en las bibliotecas, de forma anónima, no a través de una Web llena de boots espías con los que crean listas negras los cerdos y podrían localizarte.

Si deseas formar parte de un grupo puedes intentar conectarte con el Frente de Liberación Animal o el Frente de Liberación de la Tierra o el colectivo AntiFa, pero ya sabes que toda conexión es un riesgo y un peligro.

Inspírate entonces en organizaciones de las décadas de los años setenta y ochenta, como las Brigadas Rojas, Fracción del Ejército Rojo o Acción Directa, si es que no en ETA o el IRA o los GRAPO. Mira quien era El Solitario.

Cierto que hay lobos solitarios de extrema derecha o los hay fundamentalistas islámicos y sionistas genocidas judíos, ya lo hemos dicho, pero esos trabajan para la jerarquía supremacista blanca o la jerarquía religiosa del islam, para los cristianismos evangelistas, católicos y protestantes o para el judaísmo sionista internacional que apoya al Estado de Israel.

Fundamentalistas hay en casi todos los bandos, menos en el anarquista, único bando sin jerarquía, sin fundamento, única posición que, sin merma de ninguno de los polos, junta la libertad y la igualdad con la justicia.

Solo tú tienes el derecho de ajusticiar, tú tienes que hacerlo, lobo solitario anarquista, porque nadie más lo hace” (Lobo solitario anarquista. Anonymous).

Textos como el antecedente han hecho mucho daño al ideal de hermanamiento pacífico en comunas confederadas y autosuficientes en ayuda mutua que promueve el anarquismo. Un anarquismo que solamente desea y aspira a vivir sin violencia y en paz, agrupando a los seres humanos libres e iguales en el amor, el bien y la justicia, sin jerarquías ni violencias, sin dominaciones ni imposiciones, en espacios de concordia, paz y cooperación.



 

Bibliografía.

Anonymous (2026) Lobo solitario anarquista. El texto reproducido ha sido tomado del Grupo de Facebook Anarquía y libre debate III, (10-03-2026).

Kropotkin, Piotr (2009) La ayuda mutua. Biblioteca Básica de Pensamiento Revolucionario. Venezuela. Monte Ávila.

Malatesta, Errico (2015) Life and Ideas: The Anarchist Writings of Errico Malatesta. Part One. I.5. Anarchism and violence, published in 1925. Edited and translated by Vernon Richards, published in London by PM Press.

Malatesta, Errico (1897) “La organización”. Publicado originalmente, en tres partes, en el periódico L'Agitazione de Ancona 1, nos. 13-15 (4, 11, y 18 de junio de 1897). Título original: «L'organizzazione». Fuente Online (texto bajado el 14-10-2020): https://rebeldealegre.blogspot.com/2016/02/errico-malatesta-la-organizacion-1897.html

Proudhon, Pierre-Joseph (1869) La guerre et la paix. Recherches sur le príncipe et la constitution du droit de gens. Lacroix, Verboeckhoven, Paris.

Royo Hernández, Simón (2023) “Pensar el desasimiento: inquietante libertad anárquica”. Pablo Lazo Briones (Coord) Anarquía, resistencia y subversión. Debates Contemporáneos. Universidad Iberoamericana. México, pp.21-46.

Thoreau, Henry David (1980). El deber de la desobediencia civil. Prólogo. Por Henry Miller. Argentina. Editorial Cábala.

Tolstoi, Lev Nikoláievich (2008) Guerra y paz. Barcelona. Editorial Muchnik.



 

 

 

 

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