- La Guerra del Peloponeso y la obra de Aristófanes: dos elementos decisivos para
entender la obra de Platón (por Inés Sanchez Martí. Alumna de 2º bach. IES
Carlos Bousoño, Majadahonda)
Hecho histórico: La guerra del Peloponeso (431-404 a. C.)
Ésta fue una guerra fratricida, entre griegos, y provocada por griegos: Corinto,
alarmada por la ambición conquistadora de Atenas, empujó a la guerra contra ésta a
Esparta y a sus aliados de la liga del Peloponeso. Pericles, líder ateniense, dió la
orden de replegar en la cindad a todos los habitantes de Atica, rehusar la lucha por
tierra y aprovechar la superioridad marítima de Atenas para suministrar víveres a la
ciudad y realizar expediciones contra el enemigo. Fue un fracaso: La peste se cebó en la
población refugiada, muriendo también Pericles (429 a. C.). La devastación de los
campos por los enemigos provocó, además de una falta inmediata de alimentos, que éstos
no pudieran volver a ser cultivados, lo que llevó a la ruina a toda una clase social, la
de los pequeños propietarios.
A todos estos contratiempos, hay que añadir los sonados fracasos de Atenas, como la
expedición a Sicilia del 415, que minaron la moral de la población. En el 404 Atenas se
rinde sin condiciones. La hegemonía de Esparta es total, Aunque la ciudad de Tebas cobra
también mucha fuerza. Continúan las hostilidades entre Atenas y Esparta.
Por otro lado, en el 359 a. C. sube al trono Filipo II de Macedonia, que impuso su dominio
a toda Grecia, y sentó lo que más tarde serían las bases del imperio de Alejandro
Magno.
Hecho cultural: Primera representación de la comedia "Las Nubes" de
Aristófanes (423 a. C.)
Esta obra es una sátira del escepticismo reinante durante ese periodo en Atenas, cuya
juventud frecuentaba por moda las escuelas de los Sofistas, y en la que se ridiculiza a
Sócrates. En ella, Aristófanes acusó a los Sofistas de comprometer las creencias (lo
que era igual que comprometer a la propia ciudad). Éstos corrompían a la juventud,
enseñaban a los jóvenes a discutir todo, a desconfiar de lo que se les había enseñado
y conducir su razonamiento sin preocuparse de la moral. Sócrates era el peor de todos, ya
que no sabía sino formar hombres afeminados y razonadores, y era el culpable de la
decadencia de las costumbres. Aristófanes cometió el error de confundirlo con los
primeros maestros de retórica: Gorgias, Protágoras, Hipias y Pródico, y sin duda no
permaneció al margen de su condena.
INFLUENCIA SOBRE PLATÓN
Durante el siglo V a.C. Ia historia de Atenas fue muy inquieta, con numerosos cambios de
gobierno y guerras. Atenas perdió su hegemonía ante la ciudad de Esparta, y todos estos
hechos influyeron de manera muy notable en sus ciudadanos. Uno de los más célebres es,
sin duda, Platón, que también sufrió en su persona los problemas de las guerras. Su
nacimiento tuvo lugar durante la guerra del Peloponeso,
Conociendo estos hechos, podemos imaginarnos cómo fue la niñez y la juventud del
filósofo: en medio de una guerra fratricida, y al finalizar ésta, en una durísima
posguerra, en la que su ciudad se encontró derrotada y humillada, arruinada por la guerra
y hambrienta, una ciudad que había perdido el poder que había ostentado durante largos
años. Es decir, Platón creció durante la decadencia de Atenas.
La guerra del Peloponeso también influyó mucho a nivel social: los ciudadanos, ante la
brutal derrota, creen culpable a la clase política, que les engañó. Buscaron culpables,
y halló a los sofistas, maestros de sus políticos, a los que habían convencido en
embaucadores. Siguiendo esta forma de pensar,
Aristófanes escribió su obra las Nubes, en la que arremetía contra los sofistas, y
especialmente contra Sócrates.
Se piensa que la opinión dada en esta obra tuvo una influencia importante en la condena
de Sócrates, ya que los cargos contra el filósoto fueron los mismos de los que le
acusaba Aristófanes.
Platón, alumno de Socrates durante nueve años, recibió con esta condena un durísimo
golpe, fue para él la misma imagen de la injusticia, y un hecho que marcaría su vida.
Debemos tener en cuenta que esta fue una de las primeras acciones notables de la
democracia recién restaurada, lo que determinaría que posteriormente Platón se mostrara
reacio a esta forma de gobierno y buscara otras vías para organizar el estado, las cuales
podemos leer en su obra la República. Sócrates fue convertido en un mártir por su
alumno, que ademas le dio el protagonismo en sus diálogos.
Podemos pensar que Platón, en vista de los hechos, guardase rencor al poeta Aristófanes,
sin embargo, lo vemos entre los comensales de el Banquete, obra en la que se trata el tema
del amor, y ella nos representa al cómico como un personaje afable y buen conversador.
Inés Sánchez Martí